
Tanto tiempo sin esas palabras, fueron suficientes para que mi camino empezara a cambiar de colores. El verdoso cielo que me alumbra no parece importarle, y el susurro de las aves muertas de cansancio se desvanece. Las estrellas tejidas al cielo cantando esa melodía tan lúgubre me confunde, y el sol tan poco seguro de su potencial, o me ayuda ni me anima.
¿Qué podría hacer yo en aquél momento?, si mis propios sueños eran rompecabezas de piezas sueltas.
Caminar sin rumbo era lo único, quizá si caminaba en línea recta caería al precipicio infinito, al final tendría que chocar con algo, pero, ¿podría alguien como yo encontrarlo?
No estaba siendo coherente, me atrevía a bromear. La gente afuera de mi cerebro murmuraba cosas que no podía entender, tan solo mirar atrás parecía una ilusión.
Fría, cansada, hambrienta, francamente no recordaba lo bueno de ser una niña, cuando no pensaba nada que no fuera atrapar mariposas.
Entonces la vi, de vestido envidiable, de aroma a flores, de ojos sonrientes y de cabellos que no podría describir, sentía que si me movía perdería esta oportunidad, tomó después de un saludo silencioso mis enormes alas, alas de mariposa, y solo entonces mi felicidad fue completa.
24.7.10
Muerte
Publicado por Crow en 11:28 p. m.
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